Cada vez es más común que, sea cual sea el canal de venta, al adquirir un billete de avión se nos ofrezca la posiblidad de contratar un seguro de viaje o seguro de cancelación. Estos productos pueden variar más o menos sus condiciones y precios, pero todos tienen algo en común: con frecuencia los adquirimos sin saber muy bien qué estamos contratando.
Lo primero es distinguir entre seguro de viaje y seguro de cancelación o anulación:
- El seguro de Viaje, también llamado seguro de asistencia, suele incluir coberturas para gastos médicos y repatriación en caso de accidente o urgencia; retrasos del vuelo, overbooking, extravío de equipajes y otro tipo de gastos como los de cancelación del billete.
- El seguro de anulación sólo incluye coberturas para gastos de cancelación, en caso de que decidamos no utilizar el billete. Es considerablemente más barato que el primero puesto que sólo cubre una de las partes.
En mi opinión y experiencia, contratar un seguro de viaje puede ser todo un acierto, sobretodo, por el concepto de gastos médicos y de repatriación. Los pasajeros que tenemos la suerte de disfrutar de una asistencia médica gratuita y universal tendemos a olvidar que los importes de los gastos médicos, aunque correspondan a servicios muy sencillos, suelen ser extremadamente caros. Además, en algunos países como Cuba, la contratación de un seguro de viaje resulta ya obligatorio, y dado al aumento de las cifras del turismo médico, no sería de extrañar que en años venideros más países sigan esta medida.
Sin embargo no es oro todo lo que reluce, sobretodo si no nos paramos a leer. Ante productos que se venden como seguros de cancelación o anulación, podemos cometer el error de pensar que es posible cancelar nuestro billete ante cualquier motivo y esperar que el seguro corra con los gastos. Nada más lejos de la realidad. El condicionado general de la mayoría de seguros reserva esta cobertura para motivos de extrema enfermedad, defunción, catástrofe en nuestro hogar u obligaciones con el Estado. Poco más. Por tanto podemos vernos en la situación de creer contar con unas garantías de las que no disponemos y tomar decisiones de las que luego nos podemos arrepentir. Por eso es tan importante leer las coberturas del seguro que vamos a contratar y recordar que si queremos tener la posibilidad de cancelar nuestro billete y que se nos devuelva todo o casi todo nuestro billete, las compañías aéreas nos ofrecen las tarifas plenas, que dan flexibilidad al cliente, pero que no resultarán nunca baratas.
Tanto las compañías aéreas como las agencias de viaje suelen ser meros intermediarios en la venta de los seguros. Una vez contratados se nos proporciona un número de atención al cliente y/u otro para emergencias y cualquier posterior reclamación o solicitud a la aseguradora debe realizarse directamente con ellos. La ventaja de utilizar a compañía o agencia como intermediarios es que dado el volumen de seguros que venden pueden obtener precios más ventajosos que los obtenidos directamente por el público general. En ocasiones incluso no es necesario comprar nada con ellos, sino simplemente acceder a la contratación del seguro mediante el enlace que proporcionan sus páginas web.
No hace falta decir que lo mejor que podemos hacer es leer bien las condiciones del producto que estamos contratando y ante cualquier duda buscar una forma de contacto con la empresa aseguradora para evitar malos entendidos que pueden llegar en el peor momento de nuestro viaje.
En mi experiencia como viajero he contratado seguro de viajes a dos aseguradores diferentes. Por suerte no he tenido que usarlos nunca, pero en cuanto a contratación y coberturas, ambas veces quedé satisfecho con el producto. Las empresas son Coris y World Nomads.
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Hola,
Me ha parecido muy interesante el post. Aunque viajo bastante no suelo contratar seguros de viaje porque tengo entendido que las tarjetas de credito/debito incluyen un seguro de asistencia en viajes para los viajes que se compran con ellas, no se hasta que punto es efectivo porque nunca los he necesitado.
Además cuando se viaja dentro de la UE puedes solicitar la tarjeta sanitaria europea para tener asistencia sanitaria como si se estuviera en España, que se puede pedir por internet desde hace poco.
En cambio cuando se sale fuera de Europa y con viaje organizado ahi si lo encuentro muy necesario.
Saludos
Judith
Me gusta tu blog, la mayor parte de su post es precisamente lo que estaba necesitando, ¿me interrogo si podria ofrecer a blogeros invitados a escribir contenido para usted?. Seria interesante publicar un artículo sobre la mayoria de los temas que escriben aquí. Una vez más, un articulo genial!