Todos conocemos la palabra “overbooking”. La hemos escuchado infinidad de veces en informativos, normalmente relacionada con las vacaciones, el verano, los aeropuertos y colas de gente muy enfadada. Esa gente somos nosotros, los pasajeros. Y estamos enfadados porque no nos llevan en avión.
El overbooking es un concepto todavía utilizado por las compañías aéreas (aunque cada vez menos) que tiene como objetivo conseguir vender todas las plazas de un avión. No obstante, no debería causar nunca problemas al pasajero. Cuando nos dicen que no podemos subir al avión no es culpa del overbooking, la culpa es de su hermano “oversale”. Lo explicaré con un ejemplo:
Imaginemos que queremos organizar una cena en casa para nuestros amigos. Por desgracia podemos acomodar tan sólo a diez personas. Sin embargo, sabemos de otras cenas que muchas veces al menos dos amigos terminan por no venir sin avisar con tiempo suficiente para poder invitar a más, y esas dos “sillas” se quedan vacías. Decidimos invitar entonces a once amigos en total aprovechando así mejor el espacio. Acabo de hacer overbooking. Si el día de la cena vienen ocho, nueve o diez amigos habré triunfado. Pero si mis cálculos fallan o los he hecho mal y se me presentan los once, tengo un problema. Acabo de hacer oversale.
¿Se entiende la diferencia? El overbooking, bien hecho y controlado permite por una parte a la compañía aérea mejorar su “ratio de ocupación” que significa que le permite llevar sus vuelos más llenos. Por otra parte el pasajero se debería beneficiar de más plazas en tarifas económicas, porque literalmente el avión se vende con más plazas de las que tiene.
¿Y por qué hacen esto las compañías aéreas? Evidentemente para vender más billetes y ganar más dinero, que también para eso están. Las compañías se encontraban muchas veces que un mismo pasajero hacía varias reservas para un mismo vuelo en diferentes agencias, o pasajeros que hacían reservas pero no las confirmaban ni las cancelaban. Esto generaba una cantidad de reservas que se debían trabajar una a una y no siempre se contaba con recursos para ello. Las aerolíneas tenían muy poco control sobre las plazas que realmente iban a vender, y se optó por una solución sencilla: tirar de estadística. Se podían hacer muy buenos cálculos de todas esas plazas desaprovechadas para volver a ponerlas a la venta y eliminar ese factor. Periódicamente controlaban las ventas ya confirmadas y a las plazas disponibles se les sumaba un porcentaje deoverbooking. Cuántas menos plazas disponibles, menos plazas de overbooking.
El final feliz de la historia dictaba que pocos días antes de la salida del vuelo, las plazas de overbooking eran cero o cercanas a cero. Pero cuando los cálculos se hacían mal o la estadística fallaba, se vendían más plazas de las disponibles, y a diferencia del ejemplo de la cena, esto no se resuelve sacando un taburete de la cocina.
¿Y por qué hablo en pasado? Pues porque por suerte para todos es una práctica cada vez más en desuso. Los tiempos avanzan y sistemas informáticos revisan todas las reservas de todos los vuelos en minutos. Cada tarifa que reservamos asigna a nuestra reserva un tiempo determinado antes del cual deberemos decidir si la compramos, de lo contrario se cancelará sola. Esto facilita mucho el trabajo de las líneas aéreas de controlar esas reservas que nunca se confirmaban. Gracias a estos sistemas el overbooking es cada vez menos necesario y las compañías aéreas pueden dar un mejor servicio a la vez que mejoran su imagen.
Puedes escuchar esta entrada desde aquí
O descargarla en formato mp3 haciendo clic aquí.


Enhorabuena por los cambios en el blog y el comienzo de esta nueva etapa.
Fantástica la iniciativa de ofrecer también en formato podcast el contenido de los posts, animo para seguir con ello.
En cuanto al contenido del post, me parece bien explicado, pero quizás echo en falta alguna explicación adicional de que es lo que podemos hacer los pasajeros cuando nos encontramos en una situación de Overbooking: derechos de los pasajeros, obligaciones de las compañías, direcciones de interés, alguna anecdota…
Enhorabuena, y a seguir adelante!
Gracias Jesús por tu comentario. Seguiré mejorando para que te siga gustando. Y sobre tú opinión/crítica debo decir que recojo el guante y preparé una entrada con todas esas cosas. Estate atento!
Pues enhorabuena Gerardo!
Y me sumo a Jesús, saber qué hacer cuando se da ese caso sería muy útil
Por cierto, muy divertido lo de escucharte y hacer el podcast.
Un abrazo!
Gracias Juan Carlos por el comentario. Pues me pongo a trabajar y espero tener una respuesta a esas propuestas pronto. Realmente es un tema que interesa y toda información es poca.
Saludos!